¡Así afrontaremos la crisis de seguridad del Costa Rica! / Plan de Gobierno de Juan Carlos Hidalgo

Costa Rica atraviesa una de las peores crisis de seguridad de su historia reciente. El incremento histórico de homicidios, el avance imparable del narcotráfico, la disputa de bandas por territorios y la presencia del crimen organizado en puertos y barrios han roto la imagen del país como “oasis de paz” en Centroamérica, con un gobierno cruzado de brazos que solamente lanza las culpas a la Asamblea Legislativa y el poder judicial, evadiendo su responsabilidad.

En este escenario, el candidato presidencial Juan Carlos Hidalgo de la Unidad Social Cristiana coloca la seguridad como eje central de su propuesta de gobierno. Su plan de seguridad parte de una idea clara: “sin orden y sin paz, ningún otro proyecto de país es viable”.

El documento plantea una estrategia integral, realista y concreta que combina más recursos para la fuerza pública, reforma al sistema de justicia y cárceles, prevención social y ciberseguridad, con el objetivo de recuperar el control del territorio y contener al crimen organizado.

El plan de seguridad de Juan Carlos Hidalgo (JCH) se perfila como uno de los ejes más fuertes por el bien de Costa Rica. Su propuesta apuesta por:

  • Un Estado más fuerte y mejor equipado contra el crimen organizado.
  • Una reforma profunda de justicia y cárceles para reducir la impunidad.
  • Una estrategia de prevención social y ciberseguridad para atacar las causas y nuevas formas de criminalidad.

Seguridad como prioridad nacional: más recursos y mejor fuerza pública

Uno de los pilares del plan de seguridad de Juan Carlos Hidalgo es convertir la seguridad en una “superprioridad” del Estado costarricense ante las bandas criminales que han ganado amplio terreno en esta administración.

Flexibilizar la regla fiscal para financiar la seguridad

Hidalgo no propone romper la regla fiscal, pero sí flexibilizarla específicamente para el sector seguridad, compensando con recortes en áreas menos prioritarias. La lógica es directa: “sin seguridad no hay inversión, turismo, empleo ni estabilidad social”.

Fondo de Seguridad Nacional

El plan incluye la creación de un Fondo de Seguridad Nacional, alimentado por varias fuentes, entre ellas:

  • Recursos obtenidos por la venta de activos estatales (por ejemplo, el Banco de Costa Rica).
  • Subejecuciones presupuestarias de diversas instituciones.
  • Un impuesto especial a la siembra y comercialización de cannabis recreativo, una vez legalizada su venta.

Este fondo se destinaría a:

  • Equipamiento moderno para la Fuerza Pública, Guardacostas y vigilancia aérea.
  • Tecnología de vigilancia y centros de comando.
  • Infraestructura, chalecos, patrullas y capacitación especializada.

Más policías y mejor preparados

El plan de Hidalgo plantea incrementar en 6.500 efectivos, el número de policías activos durante su período de gobierno, con énfasis en:

  • Reclutamiento con mejores estándares.
  • Formación sólida en la Academia Nacional de Policía.
  • Especialización en operativos en zonas de alto riesgo, seguridad turística y presencia permanente en barrios vulnerables.

El objetivo es recuperar el control territorial del Estado en cantones críticos, puertos y corredores estratégicos del narcotráfico.


Golpe directo al crimen organizado: inteligencia, puertos y cooperación internacional

El plan de seguridad de Juan Carlos Hidalgo busca estrangular la cadena logística del crimen organizado con acciones coordinadas de inteligencia, control territorial y alianzas internacionales.

Reconversión del ICD en agencia de inteligencia contra el crimen organizado

El actual Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD) se transformaría en una Agencia de Inteligencia contra el Crimen Organizado, con enfoque en:

  • Inteligencia financiera para seguir la ruta del dinero.
  • Coordinación estrecha con el OIJ y otras instancias.
  • Análisis de redes criminales y sus vínculos internacionales.

Reforma de la DIS con control civil

La Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS) sería rediseñada como una entidad civil, estratégica y no policial, enfocada en:

  • Riesgos a la soberanía y la estabilidad institucional.
  • Amenazas al sistema económico nacional.
  • Controles democráticos fuertes y prohibición de vigilancia masiva a la ciudadanía.

Control de puertos y cooperación con la Unión Europea

Uno de los puntos más llamativos del plan de Hidalgo es la propuesta de acuerdos con la Unión Europea, que ya cuenta con el apoyo de lideres europeos, para reforzar el control en el puerto de Moín, principal punto de salida de exportaciones a Europa, muchas veces contaminadas con droga por el crimen organizado.

El objetivo es:

  • Reducir la “contaminación” de contenedores.
  • Proteger la reputación de Costa Rica como socio comercial confiable.
  • Golpear la estructura logística del narcotráfico.
El eurodiputado Antonio López-Istúriz White, han expresado públicamente su apoyo a Juan Carlos Hidalgo y a su enfoque para combatir el narcotráfico y el crimen organizado

Reforma judicial y penitenciaria: menos impunidad, más control

El plan de seguridad de Juan Carlos Hidalgo no se limita a más policías y más patrullas. También propone cambios profundos al sistema de justicia penal y al régimen carcelario, considerados claves para reducir la impunidad.

Endurecimiento de penas y mejor persecución del crimen organizado

Entre las medidas planteadas se encuentran:

  • Modificar el delito de asociación ilícita para agravar penas cuando se trate de narcotráfico, sicariato, extorsión, trata de personas, corrupción agravada y pornografía infantil.
  • Permitir, con orden judicial, la intervención de comunicaciones en casos de crimen organizado y delitos graves.
  • Aumentar las sanciones para jefes de bandas que utilicen menores para delinquir.

Cárceles específicas para crimen organizado

El plan contempla la creación o adecuación de centros penitenciarios exclusivos para personas vinculadas al crimen organizado, con:

  • Protocolos de alta seguridad.
  • Inteligencia penitenciaria permanente.
  • Controles tecnológicos para impedir que se siga delinquiendo desde las cárceles.

En paralelo, se impulsa el uso de tobilleras electrónicas y medidas alternativas de pena para delitos no violentos, con el fin de reducir el hacinamiento sin debilitar la capacidad del Estado para controlar a los delincuentes más peligrosos.


Prevención social: juventud, educación y barrios en el centro

Aunque el eje del plan de Juan Carlos Hidalgo es la confrontación directa al crimen organizado, la propuesta integra un capítulo robusto de prevención y cohesión social.

Escuelas y colegios como primera línea de defensa

El Ministerio de Educación Pública (MEP) tendría un rol clave en la estrategia de prevención, con acciones como:

  • Fortalecimiento de programas contra la violencia intrafamiliar y el bullying.
  • Política activa de retención educativa en secundaria.
  • Modalidades flexibles para que jóvenes y adultos retomen sus estudios.

El objetivo es reducir la población juvenil en riesgo de ser reclutada por las bandas.

Recuperación de espacios públicos y cultura de paz

En alianza con municipios y sector privado, el plan plantea:

  • Recuperar parques, polideportivos y balnearios para la comunidad.
  • Impulsar programas culturales, deportivos y recreativos en barrios vulnerables.
  • Refrescar y ampliar los Centros Cívicos por la Paz como espacios seguros para la juventud.

Atención a adicciones y reducción de daños

El IAFA vería reforzado su rol en la atención de personas con problemas de drogadicción, bajo un enfoque de:

  • Reducción de daños.
  • Acompañamiento psicosocial.
  • Reinserción educativa y laboral.

Ciberseguridad: el nuevo frente de batalla

El plan de seguridad de Juan Carlos Hidalgo también reconoce que la lucha por la seguridad se libra hoy en el terreno digital. Por eso, la ciberseguridad aparece como un eje central.

Entre las propuestas destacan:

  • Creación de un Centro Nacional de Operaciones de Ciberseguridad 24/7, para monitorear la infraestructura crítica del Estado y activos estratégicos.
  • Un marco legal de gobernanza cibernética, con estándares obligatorios para ministerios, bancos, empresas de energía, salud y telecomunicaciones.
  • Alianzas público-privadas para compartir inteligencia sobre ciberamenazas.
  • Programas de formación en ciberseguridad a través del INA, universidades y sistema educativo.

Las mejores propuestas.

Por mucho el Plan de Gobierno 2026-2030 de la Unidad Social Cristiana es el que plantea las mejores y más realistas propuestas para afrontar el flagelo del crimen y delincuencia en Costa Rica.

En un país golpeado por la violencia y el avance del narcotráfico, la discusión ya no es si se necesita un cambio de rumbo en seguridad, sino qué modelo de seguridad puede recuperar la paz sin sacrificar la democracia ni los derechos ciudadanos. El plan de Hidalgo busca ser esa respuesta, y será uno de los grandes temas del debate público en Costa Rica.

Redaccion

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